═══════ •☎️• ════════ Una vez más el jodido aparato emitió una notificación de mensaje. Farrell: Te vas conmigo a la hora de la salida. —Grrrrrrr El hombre no le preguntaba, sino que asumía que ella accedería. —¡¿Qué es lo que les pasa a los dueños de las empresas?! —exclamó. Ariel respondió, pero no con un mensaje escrito, sino con uno de voz. —¡Déjame trabajar en paz! ¿Es mucho pedir o tengo que decirte que me estorbas? Le dio a enviar, lo sentía mucho. Porque Farrell iba a pensar que era una grosera, y una malagradecida. Pero la cuota de paciencia de su vida la había gastado toda en Lucy, y había pagado su mal humor y frustración con él. Aunque también tenía la culpa por contratarla. —¡Vamos, Ariel! —alzó las manos en exasperación—. ¡Es su empresa y él puede hacer lo que qu

