—¡Bueno, creo que tenemos un motivo más por el cual brindar! —exclama Belkis, muy contenta, abrazando a Miriam—. Te felicito, yo también he llorado contigo, por este feliz encuentro. —Ven, que te voy a presentar a mi padre; ella es Belkis, papá, mi mejor amiga; no te presento a Fabián, porque me parece que ya lo conoces mejor que yo. —Es un gran placer señorita ; mi nombre es Rafael —le dice el, extendiéndole la mano—; ya Fabián me había hablado de usted; le agradezco todo lo que ha hecho por Miriam; la felicito por su graduación, le tengo un buen regalo, pero tendrá que irlo a buscar a Maracaibo. —Tendré que pedirle a mi jefe que me dé un permiso para ir a buscarlo —le dice ella mirando a Fabián—; espero que me dé aunque sean tres días de vacaciones. —Pues desde ya, te regalo un mes d

