Nos quedamos callamos mirándonos. Nick se acerca y me besa suavemente, se aleja —Iremos al ritmo que quieras pero no me saques de tu vida —me susurra y vuelve a besar. Después de eso no se hablo más, salimos caminando hacia el auto tomamos de la mano mientras soportábamos algún que otro fotógrafo. —No juego el sábado. —me dice arrancando el auto. Me quede sorprendida a escucharlo decir eso. —¿Por qué? ¿qué paso?— después de tanto tiempo hable muy apurada. —No sirvo. —dice cortante. —Pero, ¿qué dices? —le pregunto. —El entrenador no me cito para este partido ni de suplente. Te lo iba a contar pero estabas ocupada, y son mis problemas. —me dice serio mientras maneja con la mirada en la calle. Al escuchar eso le tocó una de las manos y se la acaricio. Me mirá sonriente y sigue manejan

