—Nick— le susurro pero me interrumpe poniéndome un dedo en la boca para que haga silencio. Quedamos frente con frentes apoyadas, saca su dedo sobre mis labios, lo veo cerrar los ojos y suspirar. Y de repente los abre de nuevo — Haces que mi día que es una maldita mierda se convierta en algo lindo y dan ganas que estos momentos jamás se terminen. Me vuelves loco, estoy loco por vos— me agarra la cara entre sus manos y me besa de una manera fuerte pero a la vez eso me encanta. Un grito hizo que nos separemos rápidamente —¿Me escuchas? —gritan. Miramos hacia adelante y era Maxi. —Vamos Nick —grita nuevamente. Me mira —ya vuelvo —me da un beso corto sobre los labios y se va. Lo veo correr hasta donde estaban todos escuchando a su entrenador, una vez que llega se sienta en el césped de la

