Levantarse tarde por no escuchar el maldito despertador era lo peor que me podía suceder un día como hoy. Emma ya estaba lista algo feliz por saber que volvería a ver un partido de fútbol lo que a ella tanto le gustaba. La suerte hoy no estaba conmigo y el reloj tampoco, estaba aturdida en querer terminar todo rápido. Me puse algo cómodo no tan elegante, unos anteojos de sol, cartera y comimos algo así no más. Salimos rápido hacia el estadio, Emma manejaba algo rápido para mi gusto. Le envió un mensaje a Nick, guardo el celular y cuando veo que ya habíamos llegado me bajo del auto; la sonrisa en la cara de Emma era lo más bello en este día, estaba contenta de poder traer a una amiga a lo que le gustaba miraba. Entramos hablamos, fuimos a los asientos que Nick había reservado para las do

