Alguien toma de mis hombros por atrás haciendo que me detenga, cuando me giro en mi mismo eje lo veo a mi amigo agitado y sin poder respirar bien. Cuando recupera el aire logra hablarme. —¿Estás bien? —dice sacando sus manos. —¿Podría estarlo? —le pregunto Camino por la vereda esquivando a todas las preguntas que lograban hacer, pero sin responder caminando los dos juntos. —¿A dónde vas?— pregunta. —A mi departamento, no quiero seguir soportando esto—digo mientras sigo. —Voy contigo —dice caminando a mi lado. Subimos al auto, camino al edificio. Una vez que llegamos nos sentamos en el living cada uno en un sillón, Emma no estaba y eso ya era costumbre, no me extraño nada. El silencio se puso en ese momento en el ambiente, me senté tirando la cabeza hacia atrás y así mirar hacia el

