Capitulo 26. La sorpresa. El vestido que me puse es bastante atrevido, sin espalda, ajustado y muy corto. Recogí mi cabello en una coleta alta y me calce unas plataformas preciosamente altas. Entre en la cocina donde Sean estaba finalizando una videoconferencia. Al verme sonrió enormemente. —Joder, que puta suerte tengo— llego hasta mi y me beso con fervor. Me reí ante su reacción. —Vale ya, a este paso no saldremos de casa nunca. —Para mi es el plan perfecto— dijo acorralandome contra la isla de la cocina. Mordí ligeramente su labio bajo, un gruñido escapó de sus labios. Se apartó de mí —Ya estoy anhelando estar de vuelta. —Podemos quedarnos aquí si así lo prefieres— sugerí. —No, quiero adentrarme un poco en tu estilo de vida. Quiero conocerte más. Sonreí en respue

