Capítulo 31. ¿Quién demonios es esta familia? Ahí estaba nuevamente esa maldita sonrisa. Me recordó a aquella película infantil de una sirena que hace trató con una bruja gorda, si en efecto Raquel es esa bruja, excepto que ella es delgada. Esa maldita sonrisa solo la pueden presumir personas como ella, sin valores ni sentimientos. —Me estás pidiendo que despose a tu sobrina— pregunté incrédulo. ¿En serio esta mujer podía ser tan desvergonzada? —Estaba casado con tu hija, como crees que me veré si voy y desposó a su prima, que estupidez. —No quiero escucharte quejándote, en la vida tenemos que hacer sacrificios por la familia. Vete a casa y pasa tiempo con los gemelos, pregúntate qué estás dispuesto a hacer por mantenerlos a tu lado y luego vuelves. —No puedes amenazarme con los n

