―Debemos protegerte… ―me dijo Adolfo―, hasta la próxima luna llena. ―Falta un mes ―murmuré en voz baja. ―No te dejaré sola, ya te lo dije ―me aseguró Benjamín. ―¿Y crees que eso funcione? ―pregunté. ―Deben desaparecer ―ordenó Adolfo. ―¿Y mis papás? ―No te preocupes de ellos, nos haremos cargo. ―Adolfo miró a Benjamín. ―Podemos hacer que tu mamá se quede más tiempo en la clínica y habilitar que tu padre se quede con ella allí, de ese modo estarán juntos y protegidos ―me dijo Benjamín, yo lo miré confundida. ―A tu mamá no la trasladaron del hospital por falta de recursos, yo lo hice, quería que tuviera la mejor atención posible. ―Gracias ―contesté agradecida. ―Te amo. ―Me dio un beso corto. ―Yo no sé si deba estar aquí ―intervino Verónica un poco asustada y molesta. ―Tú no deb

