Arami. Nunca pensé que una cita con el chico más frustrante de la vida sería genial. Estuvimos toda la mañana dando vueltas por la playa y cada que podía me hacía reír. Lo peor es que reía como una boba adolescente de 15 años. Era interesante lo persistente que podría ser a pesar de que fui una perra al principio. Él se mantuvo ahí, hasta incluso pudo ver mis dibujos algo que jamás nadie ha hecho porque lo siento muy íntimo. Era increíble lo rápido que parecía meterse en mi piel y eso me asustaba, no estaba lista para lo que podría significar. Había planeado mi vida después de la secundaria desde… ya ni lo recuerdo, añoraba este momento desde creo los 13 años. Luego de mis vacaciones ya tenía un lugar para vivir, para trabajar y para estudiar lejos de todo lo que conocía, ese habí

