La ambulancia llego de prisa. Lo sacaron del coche y lo colocaron en una camilla para meterlo en la ambulancia. - Vas a ponerte bien -le dijo un paramédico mientras le ponía un suero en el brazo. Rafael se sintió realmente aliviado al escuchar eso, aunque le dolía todo, sobre todo el pecho donde llevaba el cinturón de seguridad. - Y el anciano del coche ... - Ha sido un ataque cardiaco -hizo un gesto con la cabeza en dirección a la otra ambulancia-. Ahí está. En urgencias del hospital le curaron la herida que tenía en el frente ocasionada por un trozo de metal de la camioneta. Le dijeron que tenía suerte de haber ido en un vehículo reforzado que tenía airbag lateral. Sabía que tenía razón, pero solo deseaba que dejara de dolerle el pecho ... y la cabeza, lo demás no importaba. Una v

