El rey

1852 Mots

Alexandro Dos guardias llegan antes de que yo lo haga y abren la puerta de la habitación; estoy a punto de acabar con todo a mi alrededor. Keira no me ha permitido descansar un solo segundo, al parecer, desde que se lanzó al río, no ha podido estar tranquila y sus noches son muy agitadas, tiene pesadilla y se despierta aterrada por completo. Y anoche no fue una excepción, además de que me pidió que no le hiciera daño al tal Jess que se atrevió a tocar mi Cámaro, para sacarla de la pista abandonada cuando llegó la policía. Estuve a punto de despedir a Mario cuando me informó que Keira continuaba en la pista, después de decirme que se había marchado con mi hermano y, por supuesto, tengo una conversación pendiente con Nilo, que se atrevió a dejarla sola cuando llegó la policía. — ¡Madre

Lecture gratuite pour les nouveaux utilisateurs
Scanner pour télécharger l’application
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Écrivain
  • chap_listCatalogue
  • likeAJOUTER