X Pepigom

1498 Mots

X Pepigom Acababa de amanecer cuando Eztergom vino a buscar a Tomek. —He pensado que no estarías durmiendo, por eso he venido tan pronto. Lo primero que hicieron fue tomar un copioso desayuno, y después se dirigieron a la perfumería. Tomek nunca habría podido imaginar que fuera tan grande. Daba trabajo al menos a trescientas personas, casi toda la población de la aldea, y estaba compuesta por varios edificios. En el primero se almacenaban las flores secas, que los recolectores habían cosechado el verano anterior. Conservaban todo su esplendor, y era una maravilla caminar entre las cubas multicolores. En otro edificio se molían, se picaban y se trituraban. Todos estaban concentrados en su tarea, por lo que parecía y cantaban para animarse aún más unos a otros. El tercer edificio estaba

Lecture gratuite pour les nouveaux utilisateurs
Scanner pour télécharger l’application
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Écrivain
  • chap_listCatalogue
  • likeAJOUTER