CARTA LVII EL VIZCONDE DE VALMONT A LA MARQUESA DE MERTEUIL Al volver ayer de París encontré en mi casa su carta, y me ha divertido mucho su cólera. No le sería a usted más sensible la torpeza de Danceny aun cuando la hubiese emplearlo contra usted misma. Sin duda por vengarse de él acostumbra a su querida a que le haga esas pequeñas infidelidades. En verdad, es usted una picarilla. Pero es muy amable y no extraño que se la resista menos que a Danceny. En fin, por decirlo así, conozco de memoria a este héroe de novela, y para mí no tiene ya secreto alguno. Le he dicho tanto que el amor honesto da la suprema felicidad, que el sentimiento vale más que diez intrigas, que yo mismo en este momento me hallo enamorado y tímido; en fin: ha encontrado mi modo de pensar tan conforme con el suyo q


