CONTINUACIÓN DE LA CARTA XL DEL VIZCONDE DE VALMONT A LA MARQUESA DE MERTEUIL Razonemos ahora, mi bella amiga. Usted sabe como yo que la escrupulosa, la honrada señora de Tourvel no puede concederme la primera de mis súplicas, y faltar a la confianza de amigas declarando mis acusadores; con que prometiéndole yo todo con esta condición, no me obligo a nada. Pero también comprende usted que esta misma negativa de su parte me sirve para obtener lo restante, y que entonces gano, alejándome, el entrar con ella en correspondencia de su propia voluntad; pues cuento por poco la entrevista que le pido, y casi no tiene otro fin sino el de acostumbrarla de antemano a que no me rehuse otras cuando me sean verdaderamente necesarias. Lo único que me queda por hacer antes de mi partida es saber quiénes


