CARTA XLIV EL VIZCONDE DE VALMONT A LA MARQUESA DE MERTEUIL Compartirá mi alegría, mi bella amiga: ¡Soy amado! He sometido a un corazón rebelde; en vano disimula todavía; mi feliz astucia ha arrancado su secreto: gracias a mi actividad sé ya cuanto me interesa; desde ayer noche, desde la feliz noche de ayer, he vuelto a encontrarme en mi elemento; he vuelto a recobrar mi existencia; he descubierto un doble misterio de amor e iniquidad; disfrutaré el uno y me vengaré del otro. Volaré, en fin, de placer en placer. Con la sola idea que me formo, me arrebato de modo que apenas me contengo ni puedo poner en orden lo que debo referir a usted. Ensayo, sin embargo. Ayer mismo, después de escribirle, recibí una carta de mi bella devota. Adjunta la hallará usted y verá que, lo más disimuladamente


