28

1430 Mots

No podíamos haber estado dormidos por más de unas pocas horas cuando me desperté gimiendo y dando vueltas en sueños. Me levanté sobre mi brazo, mirándola por un momento, "Alyce, despierta amor, estás bien. Estás seguro." Ella no pareció escucharme mientras gruñía y se retorcía en sueños. Me acerqué y la agarré, envolviéndola en mis brazos para que no se lastimara, “Alyce, vamos, despierta. Es sólo una pesadilla”. La sacudí un poco y acerqué su cabeza a mi hombro para que captara mi olor. Ella dejó escapar un grito ahogado y se abrió de golpe: "¡No, no, no!" Ella se movió contra mis brazos y la solté, no queriendo que pensara que la estaban obligando a hacer algo otra vez. Se alejó rodando de mí, deslizándose de la cama hasta ponerse de pie, y pude escuchar su corazón latiendo rápidamente

Lecture gratuite pour les nouveaux utilisateurs
Scanner pour télécharger l’application
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Écrivain
  • chap_listCatalogue
  • likeAJOUTER