Capítulo XIII. Las medias caladas

1966 Mots

Capítulo XIII. Las medias caladas Una novela es un espejo que alguien pasea a lo largo de un camino. SAINT-RÉAL Cuando Julien divisó las ruinas pintorescas de la antigua iglesia de Vergy, cayó en la cuenta de que llevaba desde la antevíspera sin acordarse ni una vez de la señora de Rênal. «El otro día, según me iba, esa mujer me recordó la distancia infinita que nos separa, me trató como al hijo de un operario. Seguramente quiso expresarme que se arrepentía de haberme dejado cogerle la mano la víspera… ¡Qué bonita es la mano esa, sin embargo! ¡Qué encanto y qué nobleza en las miradas de esa mujer!» La posibilidad de hacerse rico con Fouqué prestaba cierta fluidez a los razonamientos de Julien; ya no los desvirtuaba tanto la irritación y la punzante sensación de que era pobre y ocupaba

Lecture gratuite pour les nouveaux utilisateurs
Scanner pour télécharger l’application
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Écrivain
  • chap_listCatalogue
  • likeAJOUTER