III-1

2150 Mots

III —¿ L E IMPORTARÍA PASAR UN MOMENTO? —me pidió Natalia Haldin. Objeté, por lo avanzado de la hora. —Ya sabe cuánto lo aprecia mi madre —insistió. —Entraré sólo un segundo para ver cómo se encuentra. —Ni siquiera sé si va a creer que no he podido encontrar al señor Razumov, ahora que se le ha metido en la cabeza que le oculto algo —dijo para sus adentros—: Usted podría convencerla de… —Tal vez desconfíe también de mí —señalé. —¿De usted? ¿Por qué? ¿Qué podría ocultarle usted? No es ruso, ni un conspirador. Sentí hondamente mi distancia de europeo y no respondí, pero había decidido interpretar hasta el final mi papel de espectador impotente. El lejano redoble del trueno en el valle del Ródano se acercaba a la ciudad dormida de prosaicas virtudes y hospitalidad universal. Cruzamos

Lecture gratuite pour les nouveaux utilisateurs
Scanner pour télécharger l’application
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Écrivain
  • chap_listCatalogue
  • likeAJOUTER