III-3

2290 Mots

Estas palabras parecieron dejarla sin aliento un instante. —Usted… ¿Cómo es posible? —Es natural que le sorprenda… Sin embargo, creo que si me he abstenido de decírselo a su madre ha sido por prudencia. Podría haberle asegurado que en su última conversación como hombre libre él las mencionó a las dos… —La última conversación fue con usted —le interrumpió ella, con su voz profunda y conmovedora—. Algún día tiene usted que… —Fue conmigo. De usted dijo que tenía una mirada confiada. Y no sé por qué no he sido capaz de olvidar esa frase. Quería decir que no había en usted malicia, ni engaño, ni falsedad, ni recelo, nada que pudiera hacerle concebir la existencia de una mentira viviente, hablante, en acción, si ésta llegara a cruzarse en su camino. Que está usted predestinada a ser una víct

Lecture gratuite pour les nouveaux utilisateurs
Scanner pour télécharger l’application
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Écrivain
  • chap_listCatalogue
  • likeAJOUTER