CAPÍTULO VEINTISÉIS Le costó un poco, pero logró organizar la visita. Tuvo que llamar a varias personas, pero al menos eso ayudó a que el viaje no pareciera tan largo. Descubrió que no estaba tan nerviosa esta vez, que estaba casi emocionada de hablar con él… no porque tenía un fuerte deseo de hacerlo, sino porque ahora tenía toda la información. Ahora tenía la oportunidad de pillarlo en una mentira y demostrar que era el monstruo que Danielle alegaba que era. Mientras se estacionaba en el Centro Penitenciario Somerset, supuso que entendía el punto de vista de Danielle. Después de todo, para ella el recuerdo de su padre también era una entidad demoníaca que no la dejaba en paz. Y sabía lo que tenía que hacer para librarse de ella. No sabía qué dirección tomar la conversación que estaba a

