CAPÍTULO TRECE

1722 Parole

CAPÍTULO TRECE A la mañana siguiente, Mackenzie quedó con Bryers en el aparcamiento de la Academia, esperándole con una taza de café caliente. En esta ocasión, tenía una placa temporal para ella, una tarjeta de plástico enlazada a un cordel que se puso alrededor del cuello. “Les presioné para que te dejaran tener la de verdad,” dijo él. “No lo quisieron hacer. Por lo visto, se toman sus placas muy en serio.” “¿Y por qué habrían de hacerlo?” preguntó Mackenzie. “Después de todo, solo voy a seguir por aquí otras veintiocho horas.” Podía notar como Bryers estaba intentando pensar en algo reconfortante que decirle pero no encontraba las palabras. Para no alimentar la posibilidad de que las cosas se pusieran incómodas, Mackenzie entró al coche y esperó a que él hiciera lo mismo. Le hizo pen

Lettura gratuita per i nuovi utenti
Scansiona per scaricare l'app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Scrittore
  • chap_listIndice
  • likeAGGIUNGI