CAPÍTULO 17 D ouglas entró enfadado en la habitación. Qué tontería fue atravesar la puerta para entrar en el baño donde Verónica se estaba duchando. No debería haberlo hecho. Ahora no podía quitarse la imagen de la cabeza. Cuando entró, tras llamarla, su primera reacción fue bajar la cabeza y alertarla de su presencia, pero al presenciar la escena en la que ella se enjabonaba el cuerpo con tanta sensualidad no pudo apartar su atención de ella. Parecía hipnotizado por la preciosa mujer que tenía delante. Verónica se movía suavemente por su hermoso abdomen, y cuando subió a sus pechos, Douglas casi dejó de respirar. Aquella escena no debería haber ocurrido, ahora estaba seguro de ello. Varios minutos después, Verónica bajó por el pasillo desde el salón y se dirigió a la cocina. Cuando se

