14 Julian Las siguientes semanas se acercan más a la tranquilidad hogareña de lo que nunca he experimentado. Aparte de un viaje de un día a México para una negociación con el cártel de Juárez, paso todo el tiempo en la finca con Nora. Con el inicio de las clases, sus días están llenos de libros de texto, redacciones y exámenes. Está tan ocupada que con frecuencia estudia hasta bien entrada la tarde, una práctica que no me gusta, pero a la que no pongo fin. Parece dispuesta a demostrar que puede defenderse ante los estudiantes que entraron en el programa de Stanford por sus propios méritos y no quiero desalentarla. Sé que lo hace en parte por sus padres, que siguen preocupados por su futuro junto a mí, y en parte porque está disfrutando del reto. A pesar del estrés añadido, mi gatita par

