16 Adán abandonando a Eva Cuando Adán llegó por el camino que le mostró la serpiente, encontró a Eva sentada en la orilla de un mar, acariciando a un rinoceronte. Detrás de ella estaba el pavo real. El pavo real, de pie con la cola abierta, servía de marco para la belleza de Eva, y el mar del cielo golpeaba sus perlas en la playa con cada ola. Eva inmediatamente agarró su espejo como si no lo hubiera notado. Y Adán actuó como si estuviera allí por coincidencia. Porque en el camino, Dios y el diablo chocaron dentro de él; al final, la entrega de Dios prevaleció sobre la del diablo, es decir, el orgullo venció al amor. Eva miró a Adán desde el espejo durante mucho tiempo. Sólo sabiendo que él también estaba disgustado, haría que su dolor desapareciera. "Pareces triste de verlo tan san

