El rostro de Sam era un completo poema, se había sentido un poco intimidada… la verdad se había sentido muy intimidada. —¡Está loco! ¡Es un completo depravado! —Alex comienza a reír. —¿Acaso estás pensando que quiero tener sex0 con usted? No samantha, no me malinterprete. —¿No habla de eso? —Alex tapa su rostro con una sonrisa demasiado burlona. —Claro que no, Samantha no tiene que creerse tan de buenas en este asunto. Entiendo que sus expectativas están altas con mi hermano, pero no puede creer que en algún momento yo… —Yo no estoy diciendo nada. ¿De qué habla entonces? —Hablo de que si voy a ayudarla con esto debo hacer que se vea mejor, porque con esa ropa que tiene no conquistará a mi hermano, a nadie en realidad. —¿Qué propone? —Le recuerdo que soy uno de los mejores dis

