Andrew Allison sonrió y su mano libre pasó por mi cuerpo, la solté de inmediato. Ella sigue siendo una debilidad para mí, sigue siendo un pecado que me es difícil controlar. —Vete, no quiero tenerte aquí. —Andrew a todos puedes engañar, excepto a mí. Ese matrimonio es falso, tu no quieres a nadie, tu corazón está podrido y no tiene la capacidad de tener esos sentimientos. —La miré y fui directo a encender un cigarro—. Seamos honestos, aquí la única que puede aceptarte tal y como eres soy yo. —Ya no quiero más eso, me cansé de ti. —Pero yo no. —Mi gesto cambió, ella se mantenía firme ante sus palabras. —Eso lo hubieras pensado, pero decidiste darme la espalda y traicionarme, ¿tanto te interesa el dinero? —¿Acaso a ti no? somos cortados con la misma tijera, así como tu, yo tam

