CAPITULO NUEVE Jessie estaba molesta consigo misma. Su formación le había enseñado a evitar las suposiciones, pero a veces estas se filtraban de todos modos. Había imaginado que la casa de Gavin Peck sería similar a la de Jessie: un apartamento estéril en un complejo anodino. Pero, para su sorpresa, la dirección a la que llegaron era una encantadora, aunque pequeña, casa de una sola planta intercalada entre dos casas mucho más grandes en la sección Beachwood Canyon de Hollywood Hills. Salieron, al igual que los agentes que llegaron con ellos, y subieron el camino hasta la puerta principal. Uno de los agentes se colocó cerca de la puerta lateral, donde podía vigilar la puerta principal y el patio trasero. El otro se situó junto a Ryan y Jessie, quien llamó a la puerta. —Señor Peck —dijo

