>>>> Noté que el sol empezaba calentar demasiado, pensé que sería mejor buscar otro lugar y así se lo dije a Violeta. —Pues me parece bien, pero una cosa sí que te digo, si encontramos un arroyo por pequeño que sea, me voy a dar un bañito. —¿Cómo va a ser eso?, por aquí seguro que no hay ni una gota de agua. —Se ve que el campo y tú no sois muy amigos —me dijo sonriendo. —¿Por qué dices eso?, ¿Qué tiene que ver la amistad? —pregunté sorprendido —¡Bueno, cuando una ha visitado mucho un sitio ya se lo conoce! —Pero no sabía que esto te fuera conocido, tenía entendido que no, al menos eso dijiste cuando hablamos, que por esta zona nunca habías ido hasta esas montañas, que las veces que habías estado, fue por la autopista y en coche. —¡Bueno, tienes razón!, por aquí nunca h

