―¿Y desde entonces, ha dicho 1947, no había vuelto a acordarse de la coincidencia de la fecha? ―Bueno, es que sencillamente no lo he necesitado, la vida, como ya seguro que saben ha seguido con sus altos y sus bajos, y aquella fecha pasó a formar parte del baúl de los recuerdos, aunque lo que pasó aquella noche siempre lo he tenido bien presente, ¡eso desde luego!, pero señores, desde hace horas que estamos aquí metidos y que hasta ahora creo que les he contestado a todo lo que me han ido preguntando, pero sin embargo en ningún momento ustedes me han respondido a nada de lo que yo he demandado, siempre me han dicho “luego, no es el momento, después”, y no sé cuántas más disculpas para no responder a nada, ¿no les parece que ya es el momento?, porque sí les digo, pero que muy en serio, que

