El noticiero.

484 Palavras
Capítulo IX. - ¡Ya deja de ver tus noticieros de guerra, jefa! Le dice Billy a su mamá, sentándose a la mesa del comedor. - ¿Y qué otra cosa quieres que vea? Si son las únicas noticias que dan. –le contesta doña Gloria mientras le servía su cena. -Además, ya se acabó la novela. Y efectivamente, en lo que cenaban, solo noticias de los asesinatos del día, en el noticiero nacional y los pormenores de muertos de las guerras actuales en otros países y hasta en otros continentes se escucharon. - ¡Ya no sé si matan más gente en el medio oriente o en la zona caliente! Dice Billy refiriéndose a la zona federal por donde cruzaba la carretera federal desde la zona Norte del estado de Veracruz, hasta la zona Norte del estado de Tamaulipas, más específicamente la zona de San Fernando; Tamaulipas, que era donde se contaban ya por millares los muertos y por donde ya nadie transitaba de noche, zona donde el crimen organizado detenía a los autobuses de pasajeros, autos particulares y unidades de transporte por igual y con la mayor impunidad, robando mercancías, secuestrando y matando a civiles desarmados, terminó de cenar, se levantó de la mesa y después de platicar un poco de cosas triviales, entre ellas lo del carretón de los perros contentos y darle una parte de dinero a su mamá, otra para sus medicinas y tratamientos, y otra para ahorrar, siendo la última parte tan solo con lo que iba a ocupar al otro día para llenar el tanque de gasolina y dar cambio. - ¿Y cómo andamos de medicinas? -Bien, bien, todavía tengo. Contesta doña Gloria y Billy, cuestionándola sobre la frecuencia y las dosis que tenía que tomarse, para asegurarse que tomaba sus tratamientos, marcó con una cruz la fecha en un calendario que tenía pegado en la pared de la cocina, para saber cuántos días le faltaban para que se hiciera la diálisis renal, terminó de hacer cálculos y cuentas, se encargó de asegurar la casa y se subió a su cuarto. - ¡Hola! Decía un mensaje de texto que leyó en su celular, y después de checar que coincidía con el número telefónico de 3 llamadas perdidas de un número desconocido, pero de la misma ciudad, cayó en cuenta que tal vez se trataba de una de las chicas que había recogido arriba del puente bronco, y que tal vez le habían hablado para un servicio, se lamentó un poco por no haber atendido la llamada, porque recordó la belleza de las chicas, aunque no sabía cuál de ellas le había llamado. Las dos eran muy bonitas, cada una en su estilo propio, así que se prometió estar atento del celular al otro día y mirando el techo de su cuarto, pensando en miles de cosas, sin saber en cuál de ellas, se quedó dormido. 
Leitura gratuita para novos usuários
Digitalize para baixar o aplicativo
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Escritor
  • chap_listÍndice
  • likeADICIONAR