VEINTITRÉS

1828 Palavras

VEINTITRÉS Sam estaba frente a su padre con el corazón encogido. No podía creerlo. A pesar de que la zona, las casas rodantes y el sucio vecindario ya lo habían desilusionado, nada lo había preparado para lo que sintió al verlo. Todos sus sueños se resquebrajaron de repente. Era un hombre de baja estatura, delgado y frágil de aproximadamente cincuenta años. Estaba casi calvo, pero de un lado de la cabeza le colgaban varios mechones largos. No se había rasurado en días y parecía que se había dormido con la ropa puesta. Tenía la piel cubierta de verrugas y de las marcas de un fuerte acné. Sus ojos negros eran pequeños y vidriosos, daban la impresión de que saldrían disparados de su cabeza. El hombre miró a Sam. Era como una rata; de hecho, era la imagen perfecta de la sordidez. Y apestaba

Leitura gratuita para novos usuários
Digitalize para baixar o aplicativo
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Escritor
  • chap_listÍndice
  • likeADICIONAR