4 Una Muerte Extraña Un psicólogo forense, que era un amigo que sabía que me gustaban las cosas misteriosas, me preparó una vez una sorpresa. Me llamó a su despacho para hablarme de un caso de asesinato que hasta ese día se contaba en el juzgado como un cotilleo. Este caso, que tuvo lugar hace diez años, seguía siendo investigado por su carácter sobrenatural, y el caso no estaba cerrado. Junto al psicólogo forense estaba el abogado que llevaba el caso. Cuando entré por la puerta, resumió la rareza diciendo: "Esta vez hay un cuerpo, pero no hay asesino". "¿Así que aún no se ha atrapado al asesino?" "No, quiero decir que no hay ningún asesino al que podamos perseguir". "Entonces, ¿quién lo mató?" "Por eso necesitamos meternos en la cabeza de la víctima para entenderlo". Miré al abog

