Entre y subí por las escaleras de atrás, solo imaginarme sus asquerosos brazos rodeándola hace que mis ojos se nublen. Al llegar la secretaría me da una sonrisa, pasó de largo sin preguntar si ella está ocupada. Abro la puerta y esta Bianca en primer plano, Fiorella está sentada riendo y ese hombre tiene su mano sobre la de ella, mientras ríe de forma coqueta. Sacó el arma y la puse en mis manos. —Fiorella, mi amor —dije. Ella se giró a verme, sin embargo, su rostro cambia al ver mi mano. Aquel sujeto, cruza sus brazos y me mira de forma intimidante. —¿Qué te sucede Rossi? —Ella intenta sacarme de la oficina. —Primero mi beso. —Ella sonríe y se inclina de punticas y me besa—. ¿Quién es él? Y sobre todo ¿Por qué está tocándote? —Lo veo y no lo creo… Alessandro Rossi está celoso

