William abre la puerta y cuando ve a su nieto tomado de la mano de aquella linda mujer, solo pudo poner la mejor sonrisa en su rostro. —Abuelo —William levantó sus brazos y le dio un fugaz abrazo—. No pensé que me extrañabas tanto —menciona Patrick. —No tienes idea el gusto que me da verte… —él mira a Sara— por fin con alguien, feliz. —Sí, ya era necesario. Abuelo, te presento a… te presento a la mujer que me tiene completamente loco… —Sara lo mira e intenta no darle una mala mirada. —Sara, me llamo Sara señor. —Un gusto conocerte Sara, de verdad me alegra ver que mi hijo esté con alguien tan linda como tu. Pero sigan, la noche es larga y aunque no parezca, aún somos jóvenes. El abuelo de Patrick se va adelante y ella toma del brazo a Patrick y lo detiene. —Al menos se hubi

