Tal vez sintiendo nuestras miradas, Ana se giró y me vio. Su cara mostró de inmediato incomodidad. Nunca tuvimos malas, incluso éramos cercanas. Pero después de lo que pasó con Xavier y Cici, me llevó a propósito a su club para que escuchara esa conversación tan dolorosa. Lo de ladrar le iba como anillo al dedo. Le di un sorbo a mi bebida, uno bien frío, dejando escapar una sonrisa amarga. Yvonne y yo nos sentamos en una mesa chiquita en la terraza. Poco después, escuchamos unas voces desde el piso de abajo. "Sí, ahora le gusta a Alfa Sebastian Black... pero dale un tiempito." "¡Exacto! ¿Te acuerdas del Alfa Xavier? Se volvió loco por ella, renunció a todo por estar con ella—y aun así le fue infiel. Hombres como esos se aburren rápido." "Lo de Alfa Sebastian es pu

