Regresamos al living justo cuando Nicole salía. Ahora llevaba un vestido blanco, gorro y mascarilla, tapando por completo las marcas de su rostro. "Estoy lista." Bajamos al coche. Tang se puso al volante con Levan de copiloto, y en el asiento de atrás íbamos Harper, Nicole y yo. Nicole le dio la dirección a Tang: un lugar llamado Diligent Harmony Village. El GPS decía que llegaríamos en una hora y veintitrés minutos. "Para este tramo, no hace falta tanto," murmuró Tang. Se me encogió el estómago. "Tang, maneja tranquilo. Y nada de correr." "Cecilia," me contestó, con esa mueca que ya anticipaba una broma, "la última vez querías que volara, y ahora que frene. Eres una caja de sorpresas." "...Si vas volando, de tanto mareo vamos a terminar todos vomitando," protesté

