Don hundió la mano en la nuca de la francesa y soltó un sonido gutural mientras la mujer lo tomaba más profundo con su boca hasta su garganta. —Puttana mía — gruñó y tiró de su cabello mientras ella lo succionaba mejor que cualquier prostituta aunque claro, no era "ella" —.Así sigue ASÍ oh siii — siseó y envolvió su cabello en torno a su puño mientras dejaba su garganta y boca llena de su leche, tembloroso. Temblaba tanto que debió estacionar hacia un costado el auto. La rubia ultradelgada se incorporó y limpió la boca con sus dedos por los costados, luego sacó de la cartera un labial y bajó el espejo del auto para colocar la pintura en su boca. Don luego de un rato se subió la bragueta. — ¿A dónde deseas que te lleve? — preguntó casi sin aliento. Ella lo miró de costado y alzó una d

