Es octubre de este mismo año y ya han pasado dos días desde la última vez que Mark se vio con Jack. El ángel ha estado buscando al demonio fervientemente pues aún no han terminado su conversación, sin embargo no había logrado dar con él, hasta ahora.
Ahora Mark está de camino a Connecticut para hacerles una visita a unos fanáticos de lo sobrenatural, de los cuales uno esta infestado de la esencia de Jack.
- Okey muchachos – dijo el líder de los cuatro jóvenes llamado Nate, llamando la atención de todos – nuestra siguiente misión: 50 de Berkeley Square, en Mayfair Londres – dijo apuntando a la cartelera tras él.
- Se dice que durante el siglo XIX fue el lugar más encantado de Londres; incluso personas han muerto ahí – dijo Ben, el segundo al mando, resaltando las últimas palabras – así que, estará bastante intenso.
- Exacto, por lo que vamos a echarle otro ojo a nuestra lista para estar seguros. ¿Nuestro destino? – preguntó Nate.
- Listo – dijo la única chica, Lisa.
- Okey. ¿Las cámaras con visión nocturna? – preguntó Nate mientras tachaba lo primero de la lista.
- Ambas en el closet – dijo Skeeter, el cuarto m*****o del grupo, apuntando al lugar.
- Bien – dijo Nate tachando eso también de la lista y fue al closet por las cámaras - ¿tienen ambas memorias?
- No, solo una para esto – respondió Skeeter.
- Amm, estoy seguro de que necesitaremos la otra para esta ocasión, hay que ir preparados – dijo Ben.
- Honestamente estoy asustado – dijo Skeeter.
Nate finalmente encontró las cámaras y las sacó cerrando la puerta del closet, pero al hacerlo, todos se sorprendieron al ver a Mark tras esta, sin decir o hacer nada, solo allí parado.
- ¡Jesucristo! – gritó Ben por poco saltando de la silla.
- No, yo soy Mark. De hecho él es mi tío – respondió el ángel como si fuera lo más común del mundo, y sin esperar nada más, los cuatro chicos gritaron a todo pulmón y empezaron a correr por toda la casa como pollos sin cabeza escapando del ángel.
Corrían por un pasillo pero al final de este se encontraron de frente con Mark, por lo que todos retrocedieron siguiendo a Ben hasta su cuarto, pero el muchacho grito más fuerte de la mera sorpresa al ver a Mark dentro de su cuarto, así que todos resolvieron ir a la estancia para escapar por la puerta principal, pero al abrir la puerta rumbo a la estancia, nuevamente allí estaba el ángel tan solo recargado al marco de la puerta, dando a entender que ya estaba cansado de perseguirlos por toda la casa.
- Necesitamos hablar – dijo Mark finalmente, pero Nate le cerró la puerta en la cara con un grito y los cuatro chicos bajaron al sótano nuevamente.
Una vez en el lugar, empezaron a tomar cualquier tipo de cosas que los ayudaran a defenderse de un ser paranormal cómo: hierro, sal y agua bendita. Pero justo en ese momento, el suelo empezó a temblar tan fuerte que muchas cosas se caían al piso y se rompían. Los chicos se sujetaron de lo que pudieron mientras el temblor pasaba.
- Se detuvo – dijo Skeeter, y todos esperaron expectantes a que sucedería a continuación.
Luego de unos segundo así, comenzaron a cargar armas con municiones de hierro, mientras Lisa cubría la g****a de la puerta con sal, ya que se dice que la sal repele malas vibras y espíritus. Cuando todo estuvo listo se reunieron nuevamente alrededor de la mesa.
- Ben, ¿aún tienes la lista de cosas que hemos enfrentado? – preguntó Nate a su mejor amigo.
- Sí – dijo Ben, y fue a buscar papel y lápiz para volver de nuevo a la mesa.
- Okey, anota – le dijo Nate – “translocación espectral opaca humanoide con chaqueta"
- Técnicamente es un chaleco – dijo Mark apareciendo tras ellos.
Al ver a Mark, empezaron a gritar otra vez y a retroceder, incluso Nate tomo un rociador con agua bendita y empezó a dispararlo a medida que Mark se acercaba a ellos y ellos retrocedían aún más hasta pegarse a la pared.
- Estoy aquí por… - dijo Mark intentando acercarse a ellos por la derecha y ellos se echaron más a la izquierda – en serio no tienen que… - dijo intentando ir a la izquierda pero ellos se movieron a la derecha – sin duda alguna, Mark el hijo de Gabriel no tenía tiempo para esto y se le notaba en su mirada de irritación – les aseguro que nada de esto es necesario. No soy un demonio, soy un nefilim hijo de un arcángel.
Aun así, luego de escuchar eso, Nate le echó dos rociadas en la cara de “spray anti-demonios” es decir, agua bendita; solo para estar seguro. Mark se secó la cara con su mano y le dijo:
- Y eso no es agua bendita, es agua normal – dijo Mark guardando la paciencia.
- Nate miró el rociador y le dijo a Mark – lo siento, en la tienda me dijeron que sí era.
- Pero espera, creí que no había nada parecido a los ángeles – dijo Ben a Nate.
- Porque no lo hay – dijo Nate y ambos empezaron a enumerar todas las cosas sobrenaturales que han visto – están los vampiros, los fantasmas, los hombres lobo, tus vecinos…
- ¡Cambia formas! – dijo Lisa.
- Cambia formas y las Banshees, las chicas bonitas con voces preciosas – dijo Ben.
- Sí, hasta que empiezan a gritar – dijo Nate.
- ¡Suficiente! – dijo Mark deteniendo la discusión – vine aquí porque estoy buscando a una persona.
Dijo Mark, y sacó un martillo literalmente de su manga. Con este en mano camino hacia Ben, el más asustadizo del grupo, cabe recalcar.
- O-oye nosotros no sabemos a quién estas buscando, pero si nos dices podemos ayudarte. Podemos ayudarte, ¡Nooo! – grito el pobre Ben muerto de miedo en cuanto Mark rompió la foto de una mujer junto a él.
- ¿Destruiste mi enmarcado? – preguntó Nate atónito.
- Así es – dijo Mark y tomando la foto de la mujer se la mostró al grupo - ¿la conocen?
- No – dijeron todos casi al unísono.
- Tú – dijo apuntando a Nate – dijiste que era tuyo, ¿dónde lo conseguiste?
- Un tipo loco me lo vendió hace como un año, pero no sé de dónde lo habrá sacado – dijo Nate.
- ¿Un tipo? – pregunto Mark, el chico asintió – ¿era alto, como de mí estatura? ¿rubio oscuro? ¿mirada de psicópata?
- Sí, ese era – dijo Nate sorprendido.
- Es a quien estoy buscando – dijo viendo el marco de la foto.
- Entonces te llamas a ti mismo un ángel, ¿eh? – pregunto Ben recuperando su valor.
- ¿Qué clase de ángel se aparece en una casa a destruir una foto ajena? – pregunto Nate molesto por la foto que le costó 10 dólares.
- Uno muy desesperado – respondió Mark.
- ¿Tienes alas? – le preguntó Ben mirando a su espalda.
- Creo que eres muy tonto – dijo Nate tomando su foto de las manos de Mark, este lo miro y respondió.
- Sí tengo alas, solo que el sentido humano es muy tonto para verlas – dijo el rubio mirando a Nate.
- No me digas – dijo Nate cruzado de brazos, entonces Mark puso una mano en la frente del chico pero Nate se apartó de inmediato.
- ¡Wow! ¿qué estás haciendo? – pregunto Nate.
- Uno de ustedes está impregnado con su esencia, su esencia interna – respondió Mark – debo revisarlos a cada uno.
- ¡Tu padre es a quien…! - decía Nate dándose la vuelta hasta que Mark lo tomó de la nuca – okey, okey, estoy cooperando, estoy cooperando.
- Estás limpió – dijo Mark soltándolo – y no hables de mi padre.
Mark empezó a hacer lo mismo con cada uno de ellos hasta que llegó a la chica, era ella quien poseía la esencia de Jack.
- Dime una cosa, ¿te has acostado con alguien recientemente? – pregunto Mark sin ninguna delicadeza.
- ¿Qué? – preguntó Lisa anonadada.
- ¿Qué si has tenido relaciones prematrimoniales con alguien? “Sexo”, es a lo que me refiero – dijo Mark.
- Ah, claro que no – dijo ella nerviosa e indignada.
- ¿Segura? Porque aun tienes la “esencia” del individuo dentro de ti – aseguro Mark.
- Una pregunta, ¿qué es “esencia”? – preguntó Skeeter.
- Puede ser muchas cosas, pero en este caso es semen – respondió Mark, a lo que Nate, el hermano mayor de Lisa, se sorprendió grandemente dando una gran bocanada de aire.
- ¡Elizabeth Sonia Martle! – gritó Nate - ¿te revolcaste con un hombre?
- ¡Qué tú sigas siendo virgen no quiere decir que yo también lo sea! – rebatió Lisa dejando a su hermano con la boca abierta, mientras Ben y Skeeter intentaban no carcajearse.
- No puede ser – dijo Mark en voz alta mirando el abdomen de la chica.
- ¿Qué? – preguntó Nate.
- Mark cerró los ojos decepcionado - ¿en serio? – preguntó mirando al techo - ¿de verdad?
- Pero, ¿por qué? ¿por qué preguntas eso? ¿qué le pasa? – preguntaba Nate mientras se acercaba a Mark.
- Pasa que está embarazada – dijo Mark.
- ¡¿Qué?! – saltaron todos.
- Y es del hombre a quien yo estoy buscando – dijo Mark llevándose una mano a la cara.
- ¿Qué? No, no, no, - los cuatro empezaron a sacar sus conclusiones y acusaciones mientras Mark se preguntaba en voz alta ¿Por qué Jack vendería la foto de su ex novia y embarazaría a otra chica cuando ya tiene una hija y le teme a la idea de ser padre?... A menos qué, él no sea consciente de que las embaraza. ¿Sería esto parte del plan de Lucifer o de su abuelo?
- Lo siento mucho, pero ya debo irme – dijo Mark dispuesto solo a desaparecer.
- No, un momento ¿qué? – preguntaban todos, entonces se acercó a Lisa.
- Te recomiendo que busques ayuda divina para tu hijo, la va a necesitar – dijo Mark y salió por la puerta del garaje, Ben intentó seguirlo pero así como apareció, él solo desapareció.
- Desapareció – reporto Ben.
- No, ¿qué? – dijo Skeeter sorprendido.
- ¿Estás embarazada? – le preguntó Nate a su hermana.
- No lo sé – le dijo Lisa honestamente.
- Y ¿cómo que busques ayuda religiosa para tu bebe? – pregunto Ben.
- Bueno, piénsenlo – dijo Skeeter – si un ángel vino aquí buscando a un sujeto… creo que podemos imaginarnos quien es ese sujeto.
- No puede ser – dijo Lisa, y todos los presentes quedaron con la misma expresión de angustia y duda.
- Lis, ¿qué hiciste? – pregunto Nate.
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Jack, no había salido de aquel bar conocido desde que el ángel le dijo que Lyra había muerto, y peor aún, trayendo al mundo a una niña que, posiblemente, podría ser suya.
¿Debía buscar a la pequeña? ¿Al tocarla sabría si es suya o no? ¿Se parecería a él o a su madre? Y más importante aún: al verla, cargarla y ponerla junto a su pecho, ¿Sentiría aquello que sienten los humanos por sus hijos? ¿Aquel amor incondicional que los impulsa a matar y morir por ellos?
No lo sabía. Tenía mil dudas y ni una respuesta. Se llevó las manos a la cabeza y cerró los ojos con fuerza pensando en las palabras del ángel y asimilando todo una vez más: Lyra estaba muerta y posiblemente le había dejado, cómo único recuerdo de su amor y grandeza, una pequeña criatura de carne y hueso que seguramente en este instante necesitaría de él, necesitaría del amor y la protección que solo su padre puede brindarle.
Y a todo esto, ¿Por qué le preocupa tanto una humana que conoció y que solo pasó un par de semanas con él? ¿Por qué le preocupa tanto la criatura que trajo al mundo? Y nuevamente, más importante aún ¿Cuándo él, Jack el hijo de Lucífer, había desarrollado una puta conciencia? Ósea ¿Cuándo? Y ¿Cómo para qué? ¿Para sentirse débil y patético por la muerte de una simple humana y la bastardita que trajo al mundo?
No podía demostrar sus verdaderos sentimientos ante “Miguel ángel Jr” porque… ¡son enemigos! Los más antiguos enemigos de la creación, son ángel y demonio ¡demonios! Cualquier muestra de empatía o tristeza lo haría verse débil ante su enemigo natural, o al menos eso fue lo que le dijo su padre tiempo atrás.
Pero en realidad, ya hablando en serio, es que sintió que Lyra y él, durante las tres semanas que estuvieron juntos, tuvieron un vínculo, una especie de conexión que le permitió a ella ver el lado bueno de un demonio, y a él el sentimiento de no abandonarla, incluso cuando al final lo hizo, por miedo a perder su malevolencia, se sintió mal durante DÍAS.
Y aquí está ahora, sintiéndose arrastrar por el suelo por un camión y golpeándose con lo que sea que estuviese al frente. Deprimido, adolorido y muy muy solito, de hecho, fue la primera vez en meses que se dijo a si mismo que quizás no fue buena idea abandonarla luego de pasar una noche, una fabulosa noche, con ella. Quizás, solo quizás si él hubiese estado ahí al momento en que ella agonizaba, utilizando sus poderes pudo haberla salvado, pero ahora jamás lo sabrá.
- Qué imbécil que soy – dijo Jack aun apoyando su cabeza entre sus manos.
- Eso no lo discuto – le dijo el bar tender quien ha sido amigo suyo desde hace años.
- Ni siquiera sabes de que estoy hablando – dijo Jack.
- No necesito saberlo para saber que en cualquier situación que no implique sexo, alcohol o algo ilegal, por naturaleza, eres un idiota.
- ¿Te digo algo? Cuando tu opinión sea casarme con una sexy rubia millonaria te la pediré, hasta entonces…
- Hasta entonces seguiré siendo el amigo metiche que siempre vas a visitar cuando tienes la “depre” – dijo el bar tender llevándose dos cervezas vacías.
- ¿La “depre”? – preguntó Jack.
- A: esa pregunta confirma mi teoría de que eres un imbécil para casi todo, y B: “depresión” Jack, significa “depresión”
- Pues, presionado no me siento – dijo el nefilim tomando de su cerveza.
- Chistoso. Ya dime que te pasa, ¿quién te botó? – preguntó el bar tender apoyando sus codos a la barra.
- Nadie.
- Viejo, veo a cientos de sujetos venir aquí cada noche con la misma mirada de perrito bajo la lluvia que tú cargas y todos fueron porque los rechazaron o porque los botaron.
- A mí no me bota nadie, YO los boto a todos – respondió Jack tomando de su cerveza.
- Ah ya veo, tú eres de los que dicen: le dije ‘terminamos’ antes de que ella dijera ‘tenemos que hablar’ – dijo el hombre burlándose de Jack.
- Vete a la mierda – le respondió este pero el bar tender solo se rió en su cara.
En eso entro alguien por la puerta del bar, lo cual sorprendió a ambos ya que aún era temprano para una cerveza. Al girar y ver quien había llegado, Jack no pudo evitar que un gesto de fastidio se le escapara.
- No puedo creerlo, ¡el cometa “Harley” me visita por segunda vez en la semana, debo ser afortunado! – dijo Jack con fastidio y sarcasmo.
- ¿Lo conoces? – le preguntó su amigo.
- Seh – respondió Jack sin ganas, pero Mark, lejos de acobardarse se acercó a la barra y se sentó junto a Jack.
- El nombre es “Halley” no “Harley” Jack, si vas a ser sarcástico cada vez que me veas al menos hazlo bien – dijo Mark a lo que el bar tender se empezó a reír.
- Ya me cae bien – dijo el sujeto a lo que Jack respondió con una sonrisa sin gracia.
- ¿No tienes que ir a atender a tu madre? – preguntó Jack con toda la intención de un insulto.
- ¡Imbécil! – respondió el sujeto mientras desaparecía por la parte de atrás del bar.
- Jack – dijo Mark.
- ¡¿Qué quieres?! Ya me arruinaste toda la semana, estoy ahogando mis penas en alcohol solo en un bar, no hay nada que puedas hacer o decir que me anime o me haga sentir mejor – dijo Jack recostando su frente a la barra.
- Mientras recorría todo el país buscándote descubrí algo que llamo mi atención – dijo Mark y espero una respuesta que jamás llegó – vas a ser padre por segunda vez.
Ante esa declaración Jack despegó rápidamente su cabeza de la barra y miró a Mark con los ojos que parecía que se le fueran a salir.
- ¿Qué acabas de decir Plumas? – preguntó Jack con una mirada de loco que incluso Mark se obligó a apartar la cara un poco.
- ¿Recuerdas a una mujer llamada Lisa? ¿Lisa Martle? – preguntó Mark haciendo memoria a las palabras de Nate para referirse a su hermana.
- No – respondió Jack inmediatamente – ¿oh sí? – se preguntó a sí mismo – no, creo que no – seguía diciendo Jack a lo que Mark le dio su ya conocida mirada de fastidio – ¡ya, solo dime que con ella!
- Está embarazada de ti – dijo Mark.
- ¡Imposible! – dijo Jack con frustración.
- No, no es imposible, de hecho es totalmente real. Toque su frente y pude sentir tu “esencia” dentro de ella.
- No inventes – dijo el demonio azotando su cabeza contra su brazo sobre la barra.
- Mark solo lo vio y posteriormente le dijo – te espero afuera – dijo y fue a levantarse cuando Jack lo tomó del brazo.
- Wow, wow, wow, ¿Por qué o para qué? ¿A dónde iremos?
- Tienes más de un rastro Jack, tú esencia está esparcida por casi todo el estado, incluso en otros – dijo Mark.
- Y-y ¿eso qué quiere decir?
- Que más de una jovencita podría estar embarazada de ti, en este momento – dijo Mark a lo que Jack llamó al bar tender y este llegó casi de inmediato.
- ¿Qué te pasa? – preguntó, pues Jack se veía preocupado.
- Olvida el whiskey, tráeme un vodka – dijo Jack devolviéndole el vaso de vidrio.