-Xandría… Sal de aquí- él sentía sus dedos fríos, aquel día el clima parecía haber conspirado con el destino- Largo…- quería ser fuerte pero era inútil, le dolía ver cómo las fuerzas abandonaban su cuerpo. Había buscado un doctor para él pero era un hecho: la enfermedad avanzaba salvajemente y en cualquier momento Kamal moriría, aquel parecía ser el día así como muchas veces antes ella había pensado que moriría en sus manos, el Amo dio todo de sí por mantener su armadura ante el mundo, y es que Xandría, aquella testaruda oji-violeta con tatuajes era su mundo entero, su galaxia completa. Escuchando la lluvia fuera Xandría humedeció por cuarta vez el pañuelo que mantenía sobre su frente, el contraste frío le hacía maldecir por lo bajo al cansado enfermo. Xandría no quería llorar, necesitab

