Pov: Adrián Cortés La veo subir al taxi vestida con su ropa casual y su mochila. — Nos hablamos, Adri —paso saliva y asiento. Froto mi rostro, camino buscando mi auto, ¿Debería haberla llevado? No, si seguro vive con su padre y se supone esto es impersonal. Hay tango que debo hacer y tanto que acabo de romper que ahora que la tengo lejos todo me cae sobre la cabeza, la culpa, la responsabilidad, el castigo. Y soy de lo peor porque solo hay una cosa que me duele. Mi Vale, es que no sé que decir, no sé como explicarle a ella esto que me pasa, esto que he hecho. Subo a mi auto y suspiro. Solo estoy calmando lo que siente mi cuerpo, no es nada más, no podría jamás ser nada más. No es sentimental ni mucho menos. Mi cuerpo está descontrolado, como si mi livido hubiera despertado

