El pecho de Tanying subía y bajaba precipitadamente debido a su respiración que trataba controlar debido a su furia. Nunca en su vida había sentido ganas de estrangular a una persona hasta satisfacerse, pero ahora quería estrangular y golpear aquel hombre que no hacía más que aprovecharse de ella una y otra vez. “Maldito espero que te pudras en el infierno “, maldigo Tanying internamente. _ ¡Ahg!_ chilló Cuando otra fuerte palmada estalló nuevamente en su trasero sin piedad. _ Controla tus pensamientos_ advirtió y exigió _ responde mi pregunta. _ No eres loco, no lo eres _ grito Tanying mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas. Pero internamente lo maldecía silenciosamente.” Loco demente maldito sicópata, juro que me la pagaras “. _ Buena chica _ alabó Maximiliano abriendo l

