A la mañana siguiente, al abrír mis ojos pude ver a Isaac dormido en un sofá a mi lado. Se cubría del frío sólo con su chaqieta. Note que yo tenía algunas sábanas más gruesas, ahora podía entender porque había dormido tan placenteramente cálida. Me sentía culpable de ver a Isaac allí, dormido y solo cubierto con su chaqueta. Decidí ponerme de pie, ya no sentía mucho dolor, así que estaría bien si estiraba mis piernas solo un momento para llevarle una de mis sábanas a Isaac.
Tome una de las sabanas y me dirigí silenciosamente a donde estaba el. Cuando estuve frente a él comencé a poner suavemente encima de él.
- Estás intentando seducirme Natalie?- dijo él con sus ojos aún cerrados, pero con una sonrisa en su boca.
Deje mis manos donde estaban, y me levante lentamente.
-Ni en tus mejores sueños Hardy- luego de decir eso me fui a la cama.
- No debías levantarte aún- el me miraba desde su lugar, se arropaba con las sábanas- al menos no hasta que el doctor lo autorice.
- Ya me siento mucho mejor..:- sonrei, pero me dolía el alma al hacerlo- Ademas ya lo peor pasó.
- Bien, entonces descansa un poco más- el cerraba sus ojos - aún es temprano y hace frío.
- De acuerdo papá!- yo sonrio a mi comentario.
Dormimos un par de horas mas hasta que alguien nos despertó al entrar a la habitación. Era el doctor.
- Buenos días!- nos saludó.- traigo buenas noticias. Todos los laboratorios salieron muy bien, te podrás ir a casa con los debidos cuidados.
“No deberás trabajar por algunas semanas, al menos hasta que el feto este mucho más fuerte. Necesitarás ayuda, y por nada debes hacer ningún tipo de esfuerzo o fuerza. Si sigues todas esas recomendaciones podrás regresar a tus labores cotidianos mucho más rapido”
El doctor se fue, y nos quedamos solos otra vez en la habitación. Isaac comenzó a ayudarme a organizar mis cosas, de hecho, no me dejo hacer nada. Me llevo hasta el baño de la mano, y se quedó en la puerta esperando hasta que yo saliera vestida para irnos.
- Estare contigo en el apartamento de Tom- decía el mientras me ayudaba a subir al auto- que se te antoja comer?
- No tienes porque quedarte conmigo- comencé a decir cuando el cerro la puerta- yo estaré bien.
- Eso no está a discusión, que se te antoja comer?- me miro sonriente- vamos, se que mueres de hambre, la comida del hospital no es la más sabrosa.
- De acuerdo quiero una hamburguesa- el me miro, sonrío y no dijo nada.- Que?
- Nada! - aún sonreía.
- Habla o no te dejaré entrar al apartamento.
- De acuerdo- ahora me miraba de frente- es solo que todas las mujeres con las que he salido, siempre comen ensaladas, sushis y ese tipo de cosas. Pero tú solo quieres una hamburguesa?
- Eso es porque no soy una mujer con la que estás saliendo- sonrio- no crees?
- Tienes toda la razón- ahora ríe en voz alta.
Ambos nos quedamos riéndonos unos segundos. Pasamos por las hamburguesas y llegamos al apartamento. Al parecer Martha no había venido en días, todo estaba igual que como lo deje.
- Puedes dormir en la habitación de Tom- los dos estábamos muy agotados, sabía que él quería dormir igual que yo- Mi habitación es la de huéspedes. Y bueno, no te ofrezco la de Martha porque no creo que le guste. Descansa algo, debes estar agotado. Gracias, otra vez, por haber estado conmigo.
- Ya deja de agradecerme- sonríe un poco- no podría haber hecho otra cosa. Gracias a ti, por confiar en mi. Descansa.
Le dedico una sonrisa y me voy a mi habitación. Solo quiero acostarme en mi cama, y descansar profundamente. Cuando vuelvo abrir mis ojos ya es de noche, alguien toca a mi puerta. Decido levantarme para abrir, y me encuentro con la sonrisa de Isaac. Por lo que puedo ver, el parece haber salido de darse una ducha. Su cabello está completamente desordenado y húmedo.
-Hola! Hice algo de comer- sonríe y me mira tiernamente- quería saber si te gustaría salir a ver una película conmigo?
- Orta vez intentando seducirme?- dorio maliciosamente.
- Créeme…- el del acerca a mí y algo en su mirada cambia, sus ojos verdes lucen salvajes - si intentará seducirte, no te invitaría a ver una película…
- Basta! - pongo mi mano en su pecho para detener su acercamiento- jamás tendrás la oportunidad Hardy.
- Si Tom no fuera mi amigo- el se recuesta en el marco de la puerta y mira sus uñas- Estoy seguro de que ya estarías muy enamorada de mi.
- Oh vamos!- ahora rio alto- tu humildad me sorprende.
Ahora Reimos los dos. Era la primera vez que me fijaba en que sus ojos eran color verde. Quizás antes no le habían interesado esos detalles. Y su sonrisa es tan contagiosa.
- Té espero entonces- el dice aún sonriendo.
- De acuerdo- contestó- saldré en unos minutos.
El me lanza un guiño con una sonrisa que no podría describir su significado. Yo cierro la puerta y al ver lo reflejo en el espejo me sorprendo, veo mi sonrisa. Una sonrisa que no veía hace mucho. Hace unas semanas atrás no ha iría imaginado que este hombre estaría aquí conmigo. Jamás habría tenido una conversación con el, era insoportable para mi. Odiaba su actitud, pero era totalmente diferente a lo que proyectaba.
Cuando estuve lista para salir, mi teléfono celular comenzó a timbrar, estaba en mi mesa de noche. Me acerqué para ver quien podría ser. Era Chris. Mi corazón dio un salto doloroso, y mis manos comenzaron a temblar. No quería contestarlo, no quería escuchar su voz. Aún sentía tantas cosas por él y lo podía sentir, sólo con ver su nombre.
Solo tome el teléfono y salí. Quería ignorar esa parte de mi vida y seguir con lo que tenia.