-Baja aquí de una vez- me dijo Elia cuando estábamos en la esquina del hospital- tampoco quiero que sea demasiado obvio- me dijo y estacionó el auto en un espacio libre. - Te veo muy pronto, Elia- dije tímidamente. -Claro que si- me respondió y se acercó a mi asiento para besarme. En estos momentos agradecía que sus vidrios no dejaran que las miradas curiosas nos observaran. Se volvió a acercar a mí y yo la tomé por la nuca para disminuir el espacio entre nosotras. Ella acarició mi muslo y sentí que debía bajar del auto antes de que se pusiera difícil y terminar como todas las veces en estas situaciones. -Nos vemos, Elia- dije algo agitada mientras la alejaba y abría la puerta. - Oye- dijo antes de que saliera- hoy también iré a casa a dormir, si quieres venir- me dijo y sonrió. -De v

