Capítulo 1

1389 Words
Consejo 1: "Rompe su nariz y arruina su camisa favorita". —Mira como babeas por él, te conozco tanto que sé que hasta despierta sueñas con que lo tienes junto a ti en una cama como Dios los trajo al mundo, eres una indecente Jade, una indecente sin remedio— Golpeé el brazo de mi mejor amiga. Peige White la única persona que hasta el momento no me ha dejado de lado.  —Deja de hablar estupideces Peige, tampoco es para tanto— Tomé mi bolso y me levanté de la banca sin prestarle atención alguna.  —¡Oh claro que si es para tanto! Siempre lo miras, siempre babeas cuando pasa, ese chico es el único que provoca las Cataratas del Niágara en tus bragas.  —¡j***r Peige! —Miré a la rubia y moví la cabeza. En estos momentos no sería capaz de reclamarle su manera de expresar mi "atracción hacia Luke", de todos modos, soy igual o peor que ella.  —Quiero que te pares, te pongas las bragas y le hables a ese chico— Y siguió molestando como zancudo en la madrugada. Gracias a todos los santos la campana sonó y me salvó del suplicio en el que pude estar metida —No dejaremos este tema en el aire, lo volveremos a hablar, ahora vamos a clases— Suspiré, sacudí mi ropa y nos encaminamos a clases —¿Qué clase nos toca? —preguntó. —Matemáticas— respondí sin interés alguno.  Peige dio media vuelta y se dirigió al lado contrario del pasillo. —Oh no, ¡Ven aquí White! — Agarre su ondulado cabello rubio y lo jale en mi dirección— No me dejaras sola en esta tortura. —Ve tú sola a esa atrocidad y deja que yo me salvé— ¿Es que no le interesa tener otra falta más?  —Que vengas maldita desteñida. Con Peige comenzamos a pelearnos en medio del pasillo llamando la atención de todos los presentes, no era una pelea fuerte, sólo jugábamos, pero los simios que estudian en este instituto no saben diferenciar entre una pelea y un juego.  —Suelta mi cabello Jade— Peige comenzó a reírse exageradamente, en ese momento cierto castaño que me vuelve loca pasó junto a nosotras y nos quedó viendo de manera extraña.  Solté a Peige, la muy maldita comenzó a reírse a carcajadas tanto así que la gente que estaba mirando comenzó a susurrar cosas, cosas que yo imagino no fueron muy bonitas. —Está bien Jade, vamos a clases, ¡Ay j***r si hubieras visto tu cara! — La muy maldita se estaba burlando de mi desgracia, es tan poco desapercibida, lo reconozco amo eso de ella. *** —Recuérdame porque estamos haciendo esto— Suspiré rendida.  —Simplemente estamos observando, no te preocupes, no hacemos nada malo— Dijo mientras hacía zoom en la cámara para verlo más de cerca, negué rendida.  —Si a nada malo le llamas estar detrás de unos arbustos como unas ratas mirando a Luke con su novia, pues estás muy mal de la cabeza.  —Lo amas y por amor se hace de todo así que guarda silencio— Miré como su novia abrazaba a mi novio…bueno el aún no lo sabe pero es mi novio.  —Odio a Lesley, odio a las rubias, casi todas son unas presta bragas— Me crucé de brazos.  —¡Hey! — Le cubrí la boca rápidamente.  —Estúpida nos pueden descubrir.  —Es que me ofendes.  —Sabes que no me refiero a ti con eso.  —¡Ay Diosito se están tragando, parece una fusión! — Peige hizo más zoom para captar el momento como si no hubiese un mañana.  —Ya no quiero mirar Peige, me da más asco que dolor verlos besarse, aparte quiero comprarme un batido de fresa. —j***r Jade no seas imbécil, nos quedaremos aquí— me negué rotundamente.  —Tú quédate aquí, yo iré a comprarme mi batido— me levante de nuestro escondite.  —No espera tengo un plan—Peige se levantó afirmando mi muñeca— Lesley tiene mi cartera, , vamos a pedirla y compramos unos batidos así de paso tú aprovechas de hablarle a ese bombón. No me dio tiempo de responderle ya que me arrastró hacia Lesley.  se estarán preguntando: ¿porque Lesley tiene la cartera de Peige?, pues en pocas palabras es su prima, a pesar del desprecio que le tenemos no quita el hecho de que sean familia. Nos acercamos al lugar al cual yo le llamaría: mi perdición.  —Lesley mi cartera— Peige estiró la mano frente a la rubia.  —¿Tiene que ser ahora? por si no te das cuenta estoy ocupada— Dijo apuntando hacia el sexy castaño que estaba provocando una inundación en mis braguitas de bob esponja.  —Si tiene que ser ahora, saldré a por unos batidos con este bombón— La muy maldita nalgueo frente de mi crush. Prometo que la golpearía con un bate para que deje su estupidez de lado. Pero lo haré cuando se me pase la vergüenza y tenga mi batido. —Está bien, ten tu maldita cartera, ahora largo. —Si adiós perra— nos largamos de ese lugar rápidamente.  La verdad es que ni 10 minutos nos demoramos para llegar al negocio, ¡ha! pero si hablamos de la espera de nuestros batidos, ese es otro tema muy doloroso. 30 minutos… ¡30 MALDITOS MINUTOS PARA UN BATIDO QUE NI SABROSO ESTÁ! Me siento estafada.  —A mi batido le falta azúcar— Dije moviendo lo que se supone que era un batido…parecía vómito de bebé.  —Jade el mío está lleno de grumos así que no reclames. —¡No quiero más esta mierda!— Me di la vuelta y lancé mi batido hacía un basurero que estaba a más de 4 metros de distancia, o bueno al menos yo había apuntado hacia el basurero pero como el mundo conspira contra mí, el batido le cayó a alguien en la cabeza derramándose por su ropa. A alguien castaño. A alguien muy sexy. A alguien llamado Luke Cooper. Acabo de tirarle un batido a mí crush… ¡Ay señor maté a mi crush!. —Peige lo mate, lo mate, lo mate, lo mate— Corrí hacia él ya que se cayó como una patata sin elegancia al suelo—¡j***r de verdad está muerto! — Lo agarre de su camisa y comencé a sacudirlo—¡Revive puto, revive!. —Estoy vivo— Dijo arrugando con aparente dolor el entrecejo, lo solté logrando que su cuerpo volviera golpearse con el duro suelo.  —¡Ah un zombie! — Grité asustada.  —no es un zombie estúpida— Peige ayudó a Luke a levantarse—solo es un sexy chico con un corte en la nariz. —j***r ¿con que me golpeé? — Se tocó la cabeza y se quejó notoriamente.  —Apunté mal y te golpeé con mi batido— Y así es como se entabla una conversación con el chico que te gusta, tomen notas chicas. —te pido disculpas por arruinar tu camisa y por tu nariz— Le hice señas a su nariz que estaba demasiado roja en estos momentos.  —Agh estoy lleno de batido, mi nariz, ¡Mi nariz está sangrando! Agarré su mano y lo levanté de un solo tirón. —Ven te llevaré a la enfermería, yo te rompí la madre así que me haré responsable— Agarre su mano y salí corriendo con el menstruando por la nariz. Esperen un  minuto… Lo estoy tocando, ¡estoy tocando a mi crush!  ¡Alabado seas maldito batido! —Oye yo puedo solo, llamarán a mi madre para que venga a buscarme. —lo siento por todo— La verdad no lo sentía en lo absoluto gracias a este error de medida logré entablar una miserable conversación con él.  —no te preocupes, una nariz rota y mi camisa favorita destrozada no me matarán. —¿Estás seguro que no quieres que me quedé?, puedes sufrir desangrado nasal crónico por falta de compañía. — Me encogí de hombros. Luke me miró y soltó una pequeña risa. Su risa es la cosa más hermosa que pude haber escuchado nunca. —Estaré bien, puedes irte, salúdame a tu hermano cuando llegues a tu casa.  —Está bien, como quieras después no digas que no te advertí.  Él solo se comenzó a reír por lo bajo. j***r, ¿qué día de locos no? Me golpee con Peige en medio de los pasillos… aunque pensándolo bien igual eso es muy normal en nosotras. Compré un batido que estaba del asco. Le tire mi batido a mi crush y casi lo mato. Lo toqué, hablé con él. Joder esto es un gran avance, Jade estás progresando mucho, no por nada me llaman la hija perdida de cupido, esto está decidido, este chico será mío.  
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