Esa primera grabación fue un éxito, repitieron la escena cuatro veces para probar cuál mejor. Aun enfadada y mirando alrededor, logró su objetivo, ser profesional. Primera vez que le toca bailar bajo tanta tensión acumulada en su cuerpo. Concentración alguna no tuvo, bailó casi por inercia, el nivel de inseguridad en el que la dejó la actitud de Eiron no le ayudaba a desenvolverse como venía acostumbrada, y no le gusta sentirse así. —Felicidades —la saludó Klaus acercándose a ella, se inclinó y le dio un beso en la mejilla. —¿Qué le pasa? ¿Quién le da derecho a tomarse esas libertades? —inquirió Aleskey enfadado—. No se equivoque amigo —agregó anteponiendose entre él y Altair, lo miró con rabia. —Papi no exageres —le dijo Antair en voz baja—. Solo es una atención. —Atención un carriz

