Emiliano ignoró las palabras de su tía, quien le reclamaba por haberlos puesto en semejante situación, si bien tenía pensado buscarle esposa, no esperaba que fuese de esa manera, ella quería que ambos se amaran tal cual ella había amado a su esposo de la misma manera él la amo a ella hasta el último segundo de vida. Pero aquello era demasiado extremista, besar a una joven en contra de su voluntad, aunque esto último lo dudaba mucho, pues Sofía se veía muy gustosa, sin embargo, eso no cambiaba que era un beso robado y que lo obligaba a él, cumplir como un caballero. La señora Tomás se lamentó al recordar el tono de súplica de la pobre Sofía, no había más remedio que curar el daño con una unión o el nombre de la jovencita se vería perjudicado ante la sociedad, estaba segura de que eso no le

