Le suplico, por qué sé que de seguir así no seré capas de detenerme, y muy seguramente terminemos teniendo sexo en el ascensor. —No... —responde enseguida y me arrincona buscando mis labios. —Eres el peor de todos... No te importo en absoluto, solo buscas tu satisfacción... Eres un maldito. —Me besa callando mis palabras y maldigo al no poder rechazarlo, me rodea por la cintura y me pega a su cuerpo, el mío tiembla en respuesta al sentir su calor. —Te equivocas... claro que lo hago... —Dice entre besos—. Me importas y es por eso que estoy tan furioso —Resopla sin dejar de besarme—. No soporto que alguien más esté cerca de ti y peor aún, que el idiota de Marc supiera antes que yo que podías estar embarazada... —Detengo mis movimientos y lo miro desconcertada— Se supone que yo sería el pa

