Alexa Me desperté temprano con el sonido de mi celular. Al contestar, aún medio dormida, escuché la voz familiar de Gale al otro lado de la línea. —¿No me fallarás, amor, verdad? —preguntó con un tono que mezclaba preocupación y expectación. —¿Cómo crees? —bostecé, intentando sacudirme el sueño. —Ya lo hiciste muchas veces, Alexa —replicó, un leve reproche en su voz. —Esta vez no. Nos vemos —corté la llamada, sintiendo una mezcla de emoción y nervios. Decidí dormir un rato más, pero pronto el tiempo se me fue de las manos. Me duché, me maquillé, y me coloqué una blusa blanca que acentuaba mis curvas y una falda corta roja que dejaba al descubierto mis piernas bronceadas. —Hoy por fin conoceré a Gale —pensé, sintiendo una oleada de emoción recorrerme. Justo entonces, John vino a ve

