POV Serafina Frescos, relajados, más que satisfechos y bastante contentos, ¿y cómo no estarlo? Esa celebración sí que estuvo por todo lo alto. Lo siento por mi pequeño gatito dentro de mí, pero su mami estaba muy necesitada de una buena dosis que le calmara el fuego en medio de sus piernas. Aunque siempre ando necesitada, por suerte para mí, tengo un gran semental que está más que gustoso en quitarme las benditas ganas. Ahora comprendo por qué estaba tan rara en mis emociones, tan antojada y tan erótica. ¡Benditas hormonas! Claro, en mi cabecita, era un retraso que tomé a la ligera porque algunas semanas atrás me había quitado el dispositivo y todo lo que estaba sintiendo, lo tomé como un desorden hormonal. Por supuesto que la idea de un embarazo se me cruzó por la cabeza, pero sincerame

